Microsoft aparece como un nuevo jugador en el mercado de celulares
Los voceros de Microsoft siempre sostuvieron que la compañía "no hace hardware, sino software". Con pocas excepciones -su consola Xbox y algunos periféricos-, la empresa cofundada por Bill Gates respetó a rajatabla este lema, concentrándose en el negocio de los sistemas operativos y aplicaciones. Hasta ahora.
Ayer, los creadores de Windows, Office e Internet Explorer presentaron dos celulares con su propia marca, que empezarán a vender el mes que viene en Estados Unidos. Este insólito y significativo cambio de estrategia tiene que ver con una ley de hierro de la tecnología: todo cambia todo el tiempo y los lemas nunca son para siempre.
Pero antes ¿qué tienen de especial los anunciados celulares Microsoft? Nada del todo novedoso, en rigor. Se los llama teléfonos sociales, no son smartphones (al revés que el N900 de Nokia, el iPhone de Apple o los BlackBerry), sino móviles convencionales con la capacidad de acceder a redes sociales y almacenar fotos, mensajes y contactos en Internet. La empresa norteamericana Danger, con sus celulares Sidekick y el servicio de almacenamiento online, era la más representativa de esta categoría de teléfonos, orientada a los adolescentes. Por eso, Microsoft adquirió la compañía en 2008, y ahora los resultados están a la vista.
Los dos nuevos equipos, llamados Kin One y Kin Two, son versiones actualizadas de los Sidekick. Los fabrica Sharp, al igual que antes, pero ahora con software de Microsoft.
Los dos móviles ofrecen teclados completos que se deslizan para hacerse accesibles u ocultarse. El Kin One (ninguna relación con el Nexus One, de Google, aunque la similitud confunde) tiene forma cuadrada con bordes redondeados; el Kin Two es rectangular y, por lo tanto, con pantalla y teclado más anchos. Lo más interesante viene del lado del servicio: desde las fotos hasta los mensajes de Twitter y Facebook se almacenan en línea sin límite de capacidad y pueden verse también con un navegador web convencional.
Microsoft de Argentina confirmó que todavía no tienen información sobre si los Kin llegarán a nuestro país ni cuánto costarían, en caso de que ocurriera.
El software ya no es el rey indiscutido de hace 15 años; este lugar de privilegio lo ocupan en la actualidad la movilidad, los servicios y las redes sociales. Con sus nuevos celulares, Microsoft no sólo tiene la intención de vender hardware y software, sino, más importante aún, quiere hacer visible su marca en estas nuevas tendencias.
Más aún porque, precisamente, éstas son áreas donde el gigante es particularmente débil. Pese a la popularidad de sus servicios de chat (Live Messenger) y correo electrónico (Live Mail), Microsoft no ha logrado cautivar al público con su red social Spaces.
Entretanto, Facebook y Twitter convocan millones, Apple pisa fuerte en movilidad con su iPhone y la iPad, y Google avanza con un sistema operativo para celulares (el Android), aplicaciones de oficina gratis en la Web y su propio navegador (Chrome). El software libre, por su parte, ha erosionado muchos de los pilares de Microsoft: típicamente, su navegador Internet Explorer, que ha perdido el primer lugar en la preferencia de los usuarios ante el Firefox.
Es en este contexto donde la aparición de dos celulares marca Microsoft cobra sentido. Puede que el gigante de Redmond gane dinero con sus dos nuevos teléfonos, pero, sobre todo, busca regresar a las conversaciones del público.